Bicicleta de inesperado e inconfundible diseño atrae las miradas de los pobladores de Seattle, para quienes es ya inconfundible su lugar de procedencia.
En una combinación que resalta por lo atractivo del resultado obtenido, el Banco de Esperma de Seattle hace las entregas de su mercancía en una peculiar bicicleta que atrae la mirada de todo aquel que se cruza en su camino.
Provista con un depósito refrigerante, la “Sperm Bike”, según la conocen los lugareños, anda por las calles de Seattle llevando el esperma del banco a clínicas de fertilidad donde lo requieren, dejando a su paso una estela de curiosidad y, por qué no decirlo, de creativa publicidad para la compañía que la echó a rodar.













