Etta James, la mujer de voz poderosísima, murió hoy en Riverside, California, debido a complicaciones por la leucemia que padecía. Tenía 73 años.
Su nombre real era Jamesetta Hawkings y nació en Los Angeles, en enero de 1938. Comenzó a cantar en el coro de su iglesia a la edad de 5 años y no dejó de hacerlo hasta hace poco. Fue una cantante muy versátil, que abarcó un buen número de ritmos y modos. Es una de las poquísimas personas que logró estar en el Hall de la Fama del Rock and Roll y en el Hall de la Fama del Blues.
Se dio a conocer principalmente con música Rythm & Blues en los años 50, con el disco “Good Rockin’ Daddy”. Más tarde, alcanzaría fama internacional con “At Last”, grabado en 1961.
Fue acreedora de cuatro premios Grammy, incluyendo uno por tener ser la mejor cantante de jazz (en 1995, interpretando canciones de Billy Holliday) y otro por “la labor de una vida” en 2003.
A pesar de su éxito, tuvo una vida llena de sobresaltos, adicciones y problemas. Su vida fue llevada a la pantalla grande en “Cadillac Records”, de 2008. Fue interpretada por
Beyoncé Knowles.
Al final, lo que prevalecerá de ella será su música. Como ella misma dijo en entrevista con “Los Angeles Times” en 1992:
“Mucha gente piensa que el blues es deprimente, pero ese no es el blues que yo canto. Cuando estoy cantando blues, estoy cantándole a la vida.”
Con información del New York Times.














