Diseñador da a conocer un singular florero que nos permite apreciar la belleza natural de las flores puestas en él gracias a un ingenioso juego óptico.
Las flores poseen en sí mismas belleza natural indiscutible que, además, cuando las tenemos cerca de nosotros, quisiéramos ver preservada.
Recientemente el diseñador Charlie Guda presentó un singular florero que, sirviéndose de los llamados “lentes de Fresnel” (los mismos que amplían el alcance de la luz en semáforos y faros marinos, entre otros dispositivos similares), es capaz de magnificar el aspecto de una flor hasta niveles insospechados.
“Big Bloom” es el nombre de este artificio, expresión que podría traducirse como “Gran Florecimiento” en clara alusión a la ilusión óptica que opera sobre la belleza natural.











