Como bien dice el dicho, todo lo que es delicioso es perjudicial para la salud. (También hay una versión que dice “lo que no mata… engorda”.) Esto es especialmente cierto en el caso de lo dulce que, entre otras cosas, puede producir diabetes. Probablemente podamos tratar de convencernos a nosotros mismo de que lo dulce no nos matará, pero un estudio reciente ha demostrado que ingerir grandes cantidades de azúcar, incluso durante un corto periodo de seis semanas… ¡nos vuelve tontos!
Fernando Gómez Pinilla, profesor de neurocirugía, bilogía y psicología integrativas, fue el responsable de llevar a acabo un estudio en la Universidad de California en el que, utilizando dos grupos de ratas de laboratorio, se pudo observar que las habilidades de memoria y aprendizaje del grupo alimentado con fructosa decayeron considerablemente.
El otro grupo de ratas fue alimentado con un suplemento alto en contenidos de Omega 3. En este caso, los roedores mostraron una mejoría impresionante para recorrer un laberinto que había sido enseñado a ambos grupos seis semanas antes de ser alimentados con fructuosa y Omega 3, respectivamente.
Así que suponemos que la idea será comer poquito para no atarantarnos demasiado. Otra opción es atascarnos de azúcar y perder la noción de lo bueno y lo malo… de lo que está arriba o abajo. A saber…












