En ocasiones la literatura se ejerce por personas que al talento literario suman un increíble atractivo físico, como si la habilidad con las palabras se correspondiera también en la expresión física de sus rostros y sus cuerpos.
Ahora, inspirados un poco por el listado dado a conocer en el sitio Estandarte, presentamos nuestra selección de los escritores más guapos: arbitraria e incompleta, por supuesto, y en la que sin duda tú tienes la última palabra.
Francés de origen, Frédéric Beigbeder ganó fama mundial por su novela 13,99 euros, en la cual critica a la sociedad de consumo de Occidente.
Jack Kerouac, el autor de On the Road (de reciente adaptación cinematográfica), emblema del movimiento beatnik.
Con El Club de la Pelea Chuck Palahniuk se convirtió en un autor de culto, secretamente seguido solo por unos cuantos iniciados.
Paolo Giordano, uno de los más jóvenes de esta selección (1982), ganó imprevisiblemente el reconocimiento y la fama cuando en 2008 su primera novela, La soledad de los números primos, una metáfora sobre las relaciones amorosas, cautivó al público lector italiano, de donde se extendió al resto del mundo con éxito similar.
Sam Shepard, dramaturgo estadounidense, es conocido sobre todo por su labor como guionista, siendo Paris, Texas (Wim Wenders, 1984) su éxito más aclamado.
Uno de los cineastas más polémicos de la historia, Pier Paolo Pasolini también tuvo su faceta como escritor, especialmente como poeta y ensayista, en la cual persistió su sentido crítico frente a los grandes dogmas como el catolicismo y el marxismo.
Otro crossover entre el mundo del cine y el de la literatura, Guillermo Arriaga es un hábil guionista que tampoco desconoce el oficio del escritor. El búfalo de la noche y Retorno 201 son sus títulos más recientemente editados.
Albert Camus. Este francés, ícono del existencialismo junto con Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, fue dueño de una rara belleza y también de una estética sumamente representativa de la época: el cigarro en las comisuras de la boca, el abrigo con el cuello levantado, las manos en los bolsillos. En su obra destaca La peste, El extranjero y algunos dramas como El malentendido.
El recién finado Carlos Fuentes fue durante muchos años el dandy de la literatura mexicana, un hombre con porte y distinción que se manejaba con soltura dondequiera que se encontrara. En su literatura nunca olvidó este gusto por la vida y sus placeres.
Las letras portuguesas van más allá de José Saramago o Fernado Pessoa, y prueba de ello es José Luís Peixoto, uno de los nombres más reconocidos de la literatura lusitana contemporánea. En español se ha traducido parte de su obra, como los títulos Nadie nos mira, Una casa en la oscuridad y Libro, entre otros.






















