Llegan al Palacio de Bellas Artes grabados, litografías, óleos, dibujos, carteles y libros ilustrados, parte de la colección del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, después de 14 años desde la última muestra con obras del MoMA. Son dos exposiciones: “Expresionismo alemán: el impulso gráfico” y “Edvard Munch: simbolismo gráfico”, dedicada al pintor noruego (1863-1944), quien tuvo una fuerte influencia sobre los artistas del expresionismo alemán.
Las 249 obras de la muestra “Expresionismo alemán…” están agrupadas en núcleos que van reflejando las distintas etapas del movimiento –que se desarrolló en las dos primeras décadas del siglo XX, principalmente en Alemania, pero también en Austria– y su contexto sociopolítico. Primero veremos cómo el expresionismo nació en medio de un entusiasmo por el futuro, plasmado en la pintura con escenas de bailes, llenas de color. Luego aborda el interés por las formas abstractas y los colores prismáticos, en artistas como el ruso Vasily Kandinsky, con la idea de acabar con el materialismo de la época. Después viene la experiencia seductora de la vida moderna y los peligros de la nueva ciudad.
En 1914 llega la Primera Guerra Mundial y muchos de estos artistas fueron llamados a enlistarse en el ejército, o participaron como médicos voluntarios. Un primer cambio está en los colores: ya no hay tonos festivos sino la contundencia del blanco y negro, que reflejan pesimismo y desilusión. En las últimas salas, las obras no dejan de lado la guerra, pero los artistas vuelven a ocuparse de la sociedad urbana (una sociedad de posguerra), de la noche, de los amantes.
Piezas de artistas como Vasily Kandinsky, Otto Dix, Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckerl, Max Beckmann, George Grosz, Emil Nolde y Egon Schiele, entre otros, integran esta exposición.
La exposición dedicada a Munch, que reúne 26 obras en grabado y técnica mixta, está dividida en cuatro núcleos temáticos que muestran los temas fundamentales que lo obsesionaron siempre: los celos, la soledad, la ansiedad, la enfermedad y la muerte. El recorrido inicia con el núcleo “Niña enferma”, que presenta algunas versiones que Munch elaboró de la famosa serie del mismo nombre. Mientras que en “Mujer, amor y sexualidad” se agrupan las obras relacionadas con la exploración de estas temáticas. Dentro de este último conjunto destaca “Madonna”, una de sus obras más famosas, y cierra con los temas “Soledad” y “Ansiedad”, emociones recurrentes y autobiográficas en el trabajo del pintor noruego.
Ambas exposiciones podrán verse hasta el 2 de septiembre.











