
La Orquesta Sinfónica de Minería –con sede en la Sala Nezahualcóyotl del CCU– sólo tiene conciertos durante el verano y esto es quizá la fuente de su éxito. En el 2009, por primera vez en la historia, una orquesta mexicana –la Sinfónica de Minería–, su director principal –Carlos Prieto– y un solista con presencia frecuente en México –Phillipe Quint– fueron nominados a un Grammy.
Esta orquesta sólo se reúne en el verano y está conformada con los mejores atrilistas del país, que durante el año participan en otras orquestas como la Filarmónica de la UNAM, la Sinfónica Nacional y la Filarmónica de la Ciudad de México.
En distintas partes del mundo existen orquestas veraniegas como la del Festival de Bayreuth, que elige a los mejores atrilistas disponibles de todas las orquestas en Alemania e incluso de otros países para integrar la orquesta durante un determinado tiempo.
Hace unos años, la Sinfónica de Minería tuvo en mente programar un ciclo mahleriano para el 2010 y el 2011, que coincidentemente significaban los 150 años del nacimiento de Gustav Mahler y los 100 de su muerte. Así, idearon el corpus sinfónico integral de Mahler, que se realizó durante dos temporadas, un proyecto que resultó único en el mundo. La proeza fue grabada en alta definición y está próxima a lanzarse en un estuche de lujo con 12 discos y un libro informativo del contenido.
Ahora, después de las temporadas mahlerianas, van a tocar ciertas obras de Debussy, que en este año se conmemoran 150 de su nacimiento. El 2012 también será una oportunidad para rendir tributo a uno de los mejores violonchelistas de México, Carlos Prieto, en el 75 aniversario de su nacimiento. Además, iniciarán un nuevo proyecto integral con las seis sinfonías de Carlos Chávez, y la Sinfónica de Minería las grabará.
El programa de gala que concluye las actividades veraniegas de este año incluirá La Marsellesa de Rouget de Lisle, en una versión reorquestada por Berlioz, y la ejecución completa de Romeo y Julieta, también de Berlioz, con coro y solistas vocales.
La programación del 2013 está práctimente cerrada, brindará un mosaico musical poco centrado en un compositor y buscará una mayor difusión de la música mexicana, e impulsará el estreno mundial de al menos una obra.










