14-Agosto-2012 

Citrina: la discreta luminosidad del amarillo

Inspirada en los colores de los bosques otoñales, Peyrelongue Chronos presenta su Colección Érable, con la citrina como protagonista, la gema que se ha adueñado de las tonalidades amarillas.

La citrina, con tonalidades que van del dorado al anaranjado, es un cuarzo de cualidades excepcionales. Tiene una dureza de 7 en la escala de Mohs, que va del 1 a 10 y en la que el diamante es el mineral de mayor dureza (10). Debido a esta característica, es muy difícil que la citrina se dañe con un rayón; por el contrario, es capaz de rayar otros materiales. Es también poco probable que se rompa con un golpe, ya que rara vez presenta grietas o fisuras que la hagan vulnerable a los impactos.

En el mundo de las gemas, no hay muchas que se vistan de amarillo. Un diamante o un zafiro pueden ser amarillos, pero su rareza se ve reflejada en el alto precio que se debe que pagar por ellos. A veces una turmalina o un crisoberilo también pueden ser amarillos, pero la citrina es la que mejor recoge el espectro de tonalidades doradas.

El índice de refracción de la citrina es relativamente bajo y por ello sus propiedades ópticas son de brillo “ligero”. Quizá por eso su amarillo se muestra en un tono apacible, entre añejo y maduro, que parece haber capturado los últimos destellos luminosos de las tardes del otoño.

En la Colección Érable de Peyrelongue Chronos, las citrinas son las protagonistas. El juego de dije y aretes con citrinas engarzadas en oro amarillo de 18 quilates y con diamantes blancos alrededor, es perfecto para toda ocasión. El anillo consta de una citrina ovalada engarzada en oro rosa de 18 quilates, con diamantes negros y blancos, dando el contraste otoñal.

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